sábado, 21 de junio de 2008

Sujeto Objeto: Relación necesidad - satisfacción

Sujeto –Objeto: relación necesidad – satisfacción en el marco teórico práctico psicosocial pichoniano.

El sujeto es un ser de necesidades, por definición. Proyecta en el objeto necesidades que devendrán de una adquisición del objeto o no.
Si bien se juegan necesidades, debemos comprender que en el caso específico de la vivienda como hogar, según Maslow la jerarquía de necesidades se describe como una pirámide que consta de 5 niveles: Los cuatro primeros niveles pueden ser agrupados como necesidades del déficit (Deficit needs); el nivel superior se le denomina como una necesidad del ser (being needs). La diferencia radica en que mientras las necesidades de déficit pueden ser satisfechas, las necesidades del ser son una fuerza impelente continua. La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más altas ocupan nuestra atención sólo una vez se han satisfecho necesidades inferiores en la pirámide. Las fuerzas de crecimiento dan lugar a un movimiento hacia arriba en la jerarquía, mientras que las fuerzas regresivas empujan las necesidades prepotentes hacia abajo en la jerarquía.
Desde la Psicología Social podemos decir que la base de la pirámide, es aquella que sostiene al sujeto como un ser con expectativas de crecimiento de avance hacia instancias superiores que le permitan crecer como persona inserta en un contexto hegemónico donde el poder juega un rol de barrera en el lograr el deseo, el desear del pertenecer.

La necesidad de seguridad está dada a través de la seguridad física – de empleo – de recursos – moral – de salud – de propiedad privada.
En esta búsqueda de seguridad se instala la contradicción en la in – seguridad. De pensarse excluido del sistema. Lo más importante del análisis de la pirámide de Maslow y el interjuego “mundo interno – mundo externo” – que promulga Pichón Riviere, es la de relacionar cuestiones de avances y retrocesos en forma espiralada de aprendizaje. El sujeto se conforma en su mundo interno a partir de sus matrices de aprendizaje, término que al decir de Ana Quiroga tiene su fundamento en la historia e historicidad del ser humano, en su aprender en la vida y de su arehender de quienes en su proceso de aprendizaje fueron sus modelos. Aparecen mandatos familiares, prejuicios construidos por su cultura, que obstaculizarán el proceso de cambio. Es imposible que ante la no resolución de etapas marcadas por su camino recorrido, alcanzar la afiliación: la amistad en un grupo, el afecto, la intimidad sexual.
Cuando hablamos de necesidad estamos hablando de carencia. El sujeto cuando se instala en este lugar, se estereotipia en la carencia, en la falta de reconocimiento, en la necesidad de afecto. Y es cuando ante estas carencias, lo resuelve según sus mecanismos de defensa. Uno de ellos es el enojo, la bronca, la falta de poder mirar aquello que al otro le falta. Se mira en su espejo y aparece el individualismo. Se encierra en su adentro. Se mira solamente a él. Obviamente que son conductas que se ponen de manifiesto a la hora de carencias y que se trasladan de grupo en grupo, y nunca termina de lograr la pertenencia.
Al no lograr la pertenencia menos puede alcanzar el nivel de reconocimiento, puesto que no se siente reconocido por él mismo no se re - conoce. Pierde la confianza en sí mismo, y por ende el respeto hacia su propia persona y por lo tanto hacia otros. Y no alcanza el éxito.
Del adentro pasa al encierro. Y el encierro lo agobia, manifestando conductas de ansiedad de fobias. Esto no le permite la resolución a problemas. Y hace de su mundo su propio mundo.
La solución no es simple, puesto que tiene que escindir lo malo para quedarse con lo bueno, el tema es qué es lo bueno cuando el contexto le es adverso.
La Psicología Social postula la creatividad para elaborar proyectos a corto plazo, que le permitan avanzar, el proyecto es el proyectarse, el pensarse viviendo en la realidad que la tendrá que superar. Pero para eso le hace falta confrontarla. Enfrentarse con ella, y mediante el proyecto salir al mundo externo, al afuera bueno, y relacionarse con otros.
En los otros encontrará soluciones, puesto que podrá observar que a otros también les pasa lo mismo. No es el solo el que manifiesta un problema. Para eso lo grupal, para construir entre todos la horizontalidad en una tarea que permita salir del adentro, del individualismo y pensarse con otros. Esto es adaptarse a la realidad.
Si se logra en el contexto de la problemática del inquilino encontrarse con otros que sufren y padecen lo mismo, entre todos se podrá salir adelante y ganar una batalla que hasta hoy está perdida.