domingo, 29 de julio de 2012

Actitud Psicosocial






La Actitud Psicosocial para que resulte operativa cuando se ejerce el rol de Psicólogo Social, debe tener implicancia el trabajar y trabajarse, tomando contacto con uno mismo.
Se debe reflexionar y autoreflexionar sobre determinadas conductas propias del operador, sus pensamientos o ideas preconcebidas o prejuicios, sus formas de relacionarse emocionalmente en el vínculo con el otro y sus formas de aprendizaje, para que éstos no sean un obstáculo en el cumplimiento del rol.
Este trabajo de evaluación y autoevaluación tiene que ser primordial constante. Se debe aprender de la teoría y de nuestra propia experiencia.
Siendo características importantes en la Actitud Psicosocial, la capacidad de predicción, tener una actitud no normativa, tener flexibilidad para establecer relaciones insólitas, definir por lo positivo, estimular la escucha y promover más la comunicación.
Pichón Riviere lo define como “un co – pensor, ello implica copensar con otros a fin de que asuman sus proyectos, sus potencialidades y sus recursos.


Hay que tener en cuenta que nuestra actitud incide en el otro, pues no existe neutralidad en el operador, ya que éste siempre está afectando “las variables del campo vincular”.

Con nuestra actitud psicosocial se propone una escena, donde se despliegan roles, argumentos, se define los tipos de vínculo, se abren vías de comunicación, y al pertenecer ésta a la metacomunicación humana, promueve efectos agradables o desagradables en el otro.

Las actitudes específicas del Operador Psicosocial deben ser de escucha múltiple, deben promover el protagonismo en el otro, para que logren o disminuyan las resistencias y favorecen la disposición a la tarea. Se debe renunciar a las certezas del saber, pues el “saber es el otro”, deben promover un espacio de confiabilidad, tener sentido de responsabilidad y de ética, para que cada integrante del grupo pueda reconocer “la parte que el mismo desempeña en sus conflictos”.
Poseer una Aptitud Psicosocial, la cual se aprende para ser idóneo en el rol de operador, poseer el conocimiento de la teoría que fundamenta el ECRO, para adquirir los instrumentos y herramientas necesarias en nuestra profesión, “el saber hacer con grupos” y tener fundamentalmente la experiencia de haber integrado un grupo operativo.

¿Cuáles serian los factores de protección para el operador psicosocial tomando en cuanta la tarea que desarrolla?

¨      Autopercepción
¨      Autocontención – Reflexión
¨      Trabajar su propia actitud psicosocial, sus emociones, reconocerlas.
¨      Distancia optima.
¨      Estructura de demora.
¨      Discriminación entre el adentro y del afuera. Que es lo mío y que es lo que le pertenece al otro. Como me sitúo yo frente al otro, a los otros.

Martín Stortoni
Director

miércoles, 25 de julio de 2012

EL EGOCÉNTRICO Y SU AMOR DESTRUCTIVO.



La sociedad postmoderna nos involucra como sujetos individualistas y egocentristas. Convirtiéndonos es esclavos de nosotros mismos o bien y contradictoriamente como el pertenecer a una fantasía en el cual nuestro YO TODO LO PUEDE.
La psicología afirma que el ego es la instancia psíquica que permite que un sujeto sea consciente de su propia identidad y se reconozca como yo. El ego media entre los deseos del ello y los mandatos morales del superyó para que el individuo logre satisfacer sus necesidades dentro de los parámetros sociales.
Se conoce como egoísmo al amor excesivo que una persona tiene sobre sí misma y que la lleva a atender sólo su propio interés, sin interesarse por el bienestar ajeno. El egoísmo es, por lo tanto, lo opuesto al altruismo.

El egocentrismo, un término que hace referencia a centrarse en el ego (es decir, el yo), es la exagerada exaltación de la propia personalidad. El egocéntrico hace de su personalidad el centro de la atención.

Los psicólogos resaltan que el egocentrismo consiste en creer que las opiniones y los intereses propios son más importantes que los pensamientos de los demás. Lo que el egocéntrico pretende es, según su óptica, lo único que tiene valor.
El EGO es por definición un exceso de AUTOESTIMA. Donde la imagen que nos devuelve nuestro espejo es el de un SER SUPERIOR.
Defectos, pasiones, ira, orgullo, gula, envidia, lujuria, venganza, alto nivel de competitividad, involucra al EGO en nuestra psiquis, que domina nuestra personalidad por completo.
El YO o EGO existe como consecuencia de causas y condiciones, en forma temporal (la continuidad del pasado, presente y futuro). Y también en el sentido del espacio.
Es por ello, que forma parte de una ilusión, puesto que está siempre cambiando en relación a las causas y condiciones y a las causas y consecuencias.
Sin embargo aparece cada vez con mayor frecuencia y como producto del INDIVIDUALISMO, una LUCHA DE EGOS en contextos DIFERENTES, Por eso el tiempo y espacio juegan un papel preponderante.
En el campo profesional, esta lucha de EGOS, de YO, no es otra cosa que UN MECANISMO DE DEFENSA que una persona EGOCENTRISTA utiliza.

¿Porqué mecanismo de defensa?
Porque en verdad lo que hay implícito es justamente LA FALTA. Como no puedo SER COMO ÉL O ELLA, ATACO. Es la imposibilidad del querer ser como el otro que en mi fantasía,  YO CREO QUE SOY MEJOR. En verdad TIENEN MIEDO AL ATAQUE Y A LA PÉRDIDA.  Y POR LO TANTO SIEMPRE ESTOY A LA DEFENSIVA. Pero en una defensiva de ataque, de destrucción del otro YO (de la persona quien yo pienso que no puede ser SUPERIOR A MÍ),
En contextos laborales ocurre que por ejemplo un jefe o un compañero de trabajo, visualiza que en ciertos actos, poseo mayor habilidad y conocimiento. Pero NO LO TOLERO. La (IN) TOLERANCIA es un factor de OBSTÁCULO para uno mismo, sin embargo mi EGO NO ME LO DEJA VER, ASÍ. Entonces COMPITO pero a través de ciertas armas que en verdad aparecen como emociones disfuncionales que DEPOSITO EN EL OTRO. Como por ejemplo LA IRA.
En un grupo o un EQUIPO DE TRABAJO, es caracterizado al EGOCENTRISTA como un LÍDER NEGATIVO. Puesto que a través de sus intervenciones es QUIEN ES DUEÑO DEL SABER.
Sin embargo, y desde la psicología hay quienes manifiestan que el EGO es UN QUERERSE A SÍ MISMO, y que de ninguna manera deberíamos eliminarlo, puesto que es nuestro YO.
El tema que aquí traigo tiene que ver más con las RELACIONES HUMANAS y cómo una persona CON UN EGO – UN YO – EXAGERADAMENTE IDEALIZADO, puede LLEGAR A NO SOLAMENTE, DESTRUIR A OTRA PERSONA SINO QUE ADEMÁS SE PUEDE DESTRUIR A SÍ MISMA, PUESTO QUE VIVE EN UN MUNDO DE FANTASÍAS QUIZÁS NO CUMPLIDAS.

Martín Stortoni


lunes, 23 de julio de 2012

ESTRÉS LABORAL. EL JUEGO DE LAS CONTRADICCIONES




La Organización Mundial de la Salud (1994), define el estrés como el "conjunto de reacciones fisiológicas que preparan el organismo para la acción". Si aplicamos el concepto al ámbito de trabajo de los individuos podríamos ajustar la definición de estrés como "el desequilibrio percibido entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para llevarlas a cabo".



El estrés laboral, comienza por un trabajador que pertenece a una comunidad a la cual pretende pertenecer. Por cuestiones de estructuras rígidas, anti sociales y muchas veces simulando un clima laboral confiable.
La contradicción que se juega: (des)confianza - confianza.
Esto sucede, generalmente, cuando no hay claridad en los roles y las tareas que debe desempeñar cada uno de los empleados. 
También la competencia desmedida entre los compañeros, un lugar físico insalubre para trabajar y la escasez de herramientas o útiles suelen ser tema de desorganización". Otro factor que influye es el individuo y su capacidad de adaptación, "dos personas pueden trabajar juntas y bajo la misma complicación, en ocasiones una se estresa y la otro no". La Psicología Social denomina a esta problemática: TELÉ NEGATIVA. 

La contradicción sujeto - grupo, grupo - sujeto, comienza a tomar más relevancia a la hora de evaluar si una empresa en su cultura organizacional, pretende agrupar o (des) agrupar a sus empleados. 
En este juego dialéctico, contradictorio es motivo por el cual el sujeto no se da cuenta de aquello que se pretende de él. Pero sí percibe e incluso internaliza en su mundo interno, las actitudes que la misma organización emana desde su interior, a través de directivos, jefes, coordinadores, y otros.

El estrés,es una respuesta del individuo a las diferentes situaciones que se les presentan. 
Es aquí donde comienza a incorporar sucesos que luego devendrán en situaciones de ansiedades e incluso problemas físicos, biológicos y hormonales.
Su autoestima comienza a bajar, se siente vulnerable a todo aquello que lo rodea, y se rinde ante adversidades, donde la frustración comienza a dominar a la satisfacción. 

Es muy común el escuchar "no me siento cómodo", "no me siento bien", "me siento como asfixiado" estos indicadores, conforman un emergente que se encuentra en principio, latente, es decir "oculto" por el no "saber que me sucede" y cuando ya podemos identificar la angustia en un "aquí y ahora" laboral, es cuando el sujeto se da cuenta que ya, hay algo (que no logra identificar) que no le está haciendo bien. 

Cuando lo comenta entre sus compañeros, ocurren dos posibilidades: una, que lo ignoren y le indiquen que está estresado por cuestiones no propias del entorno laboral; y la otra, que es quien se identifica con sus síntomas. Cualquiera de estas cuestiones son válidas para comenzar a (pre) determinar un estado de estrés.
Hoy denominado Síndrome del Quemado, esa persona que ya no puede resolver situaciones laborales y por ende baja su rendimiento y en ocasiones depositan la angustia en otros grupos, generalmente: la familia.


Fases del Estrés
El ser humano fue creado por Dios con la capacidad para detectar las señales que indican peligro y tiene la opción de acercarse a las situaciones que generan amenazas o evitarlas y alejarse de ellas.
"El estrés no sobreviene de modo repentino, y se apodera de la gente como si de una emboscada se tratase". (Melgosa, 1999, p. 22).
El estrés desde que aparece hasta que alcanza su máximo efecto va pasando por una serie de etapas, durante las cuales se puede detener la acción que este trastorno genera o permitir que este se desarrolle plenamente hasta llegar a las últimas consecuencias.

Melgosa (1999), explica que el estrés pasa por tres etapas:
  1. Fase de Alarma
  2. Fase de resistencia
  3. Fase de agotamiento
Según Melgosa (1999), la fase de alarma constituye el aviso claro de la presencia de un agente estresor la cual es seguida por la fase de resistencia cuando la presencia del estrés supera la primera.
Una vez percibida la situación que genera estrés, los sujetos pueden enfrentarla y resolverla satisfactoriamente y estrés no llega a concretarse; pero cuando se realiza lo contrario la fase de alarma se prolonga disminuyendo su capacidad de respuesta y la persona acaba por llegar a la fase de agotamiento, en la cual se produce una disminución progresiva en el organismo, la cual conduce a un estado de deterioro que se caracteriza por la presencia de fatiga, ansiedad y depresión, síntomas que pueden aparecer de manera simultánea o individual.
Ahora bien, para lograr enfrentar y resolver estas situaciones, el sujeto debe estar preparado para adaptarse activamente a la realidad. La AAR lo hará en tanto y en cuanto logre bajar la resistencia al cambio y pueda acompañar esta nueva e inesperada situación o situaciones. Para ello, en principio, es fundamental un "darse cuenta" por aquello que atraviesa. Claro está, que no siempre ocurre, y muchas veces aunque pueda identificar el problema, el miedo comienza a apoderarse del individuo. El miedo a dejar de pertenecer a un lugar que nunca perteneció, pero sin embargo por distintas razones cree que es así, lo más común es escuchar "necesito el trabajo" porque sino no puedo mantenerme económicamente.

Es por ello que resiste ante la problemática y ante él mismo. La resistencia está puesta en dos direcciones: una hacia el ambiente laboral y la otra hacia uno mismo. Por lo tanto, es común el agotamiento.
Tipos de estrés laboral


El trabajador ante una situación de estrés intenta desarrollar una o varias estrategias de afrontamiento, que persiguen eliminar la fuente de estrés. También pueden tratar de evitar la experiencia incidiendo en la situación estresante, en sus propios deseos e inclusive en las expectativas en relación con esa situación. Además, en ocasiones suele aparecer la negación, producto de su propia resistencia al cambio. 
Según Slipack (1996, Los tipos de estrés laboral ) existen dos tipos de estrés laboral: El episódico y el crónico
  • Ambiente laboral inadecuado.
  •  Sobrecarga de trabajo.
  • Alteración de ritmos biológicos.
  • Responsabilidades y decisiones muy importantes
El estrés episódico es aquel que se presenta momentáneamente, es una situación que no se posterga por mucho tiempo y luego que lo enfrenta o resuelve desaparecen todos los síntomas que lo originaron, un ejemplo de este tipo de estrés es el que se presenta cuando una persona es despedida de su empleo.
El estrés crónico es aquel que se presenta de manera recurrente cuando una persona es sometida a un agente estresor de manera constante, por lo que los síntomas de estrés aparecen cada vez que la situación se presenta y mientras el individuo no evite esa problemática el estrés no desaparecerá. (Campos Durán)

Ahora bien, muchas veces ocurre que el sujeto se encuentra inmerso en la problemática, y por lo tanto aunque él piense que la evita, ya se encuentra en su mundo interno, ya lo incorporó y por ende ya lo internalizó, por lo tanto comenzará a sentir alivio, cuando no esté en ese ámbito. Sin embargo suele ocurrir, que traslada inconscientemente el estado estresante a otros grupos, como ya lo he expresado.  

PRINCIPALES EFECTOS DEL ESTRÉS LABORAL
A continuación se presenta principales efectos negativos del estrés laboral según (Doval et al. 2004, Efectos negativos del estrés en el trabajador):
Efectos fisiológicos:
  • Aumento de la tasa cardíaca
  • Tensión muscular
  • Dificultad para respirar

Efectos cognitivos:
  • Preocupaciones
  • Dificultad para la toma de decisiones
  • Sensación de confusión

Efectos Motores:
  • Hablar rápido
  • Temblores
  • Tartamudeo
Vale aclarar que una persona extremadamente estresada o ­como se diría en esta ocasión­ "quemada", se puede manifestar de varias formas: el cansancio emocional es la actitud más clara, evidente y común en casi todos los casos. La persona no responde a la demanda laboral y generalmente se encuentra irritable y deprimida.

Efectos del estrés laboral sobre la salud


Según (Villalobos 1999, Enfermedades por Estrés), Las enfermedades que sobrevienen a consecuencia del estrés laboral pueden clasificarse en dos grandes grupos:

  • Ulcera por Estrés
  • Estados de Shock
  • Neurosis Post Traumática
Enfermedades por Estrés Agudo
  • Dispepsia
  • Gastritis
  • Ansiedad
  • Accidentes
  • Frustración

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
    Peiró, J. M., Salvador, A. (1992). Desencadenantes del Estrés Laboral (1ª. ed.). España: Editorial UDEMA S. A.Peiró, J. M., Salvador, A. (1993). Control del Estrés Laboral (1ª. ed.). España: Editorial UDEMA S. A.Melgosa, J. (1999). Sin Estrés (1ª. ed.). España: Editorial SAFELIZ, S.L.
Martín Stortoni
Operador Psicólogo Social
Especializado en Violencia Laboral



sábado, 21 de julio de 2012

Infidelidad virtual


No es fácil convenir en la definición de lo que podría ser un affaire por Internet, algo que sí queda muy claro es que cuando una pareja siente una herida o una amenaza, es porque estará percibiendo que hay en juego algo más que un simple entretenimiento.

 Internet se ha convertido en una nueva manera de gestar relaciones amorosas que, si bien pueden no implicar el contacto físico -por lo menos inicialmente-, no dejan por ello de estar sumamente cargadas de contenido sexual.
En efecto, los “affaires” por Internet suelen implicar las mismas clases de pensamientos y emociones que cualquier otra relación:
 lo cual incluye:

ü secretos,
ü fantasías,
ü entusiasmo,
ü frustraciones,
ü negación,
ü racionalización,
ü enamoramiento
ü pensamientos del otro.
ü Confesión de intimidades 

y por ello mismo tiene también el potencial de ser devastador para otras relaciones que se mantengan al mismo tiempo.

Un caso típico

El caso típico de muchas personas en pareja, es pasar cada vez más tiempo en línea, con el fin de tener interacciones que les proporcionen un "escape" de la realidad diaria.

Con el tiempo, el mundo de fantasía que se presenta en Internet puede hacerles ver al mundo verdadero como algo monótono y aburrido, en el cual es imposible conocer la enorme cantidad de intimidades que las personas pueden confesar mediante Internet.

Una vez que se encuentra a alguien interesante en línea, presentan el mejor lado de su personalidad, así como también lo hacen sus interlocutores.
 Ambos comienzan a compartir:

ü intimidades
ü esperanzas
ü temores
ü fantasías

Lo cual los acerca aún más, y hace que las fantasías sobre la otra persona sean todavía más intensas y profundas. Naturalmente, nace el amor y con él una necesidad cada vez mayor de interacción real.
Por cierto, todos estos cambios no pasan inadvertidos para las respectivas parejas, que comienzan a sospechar o a querer saber sobre los “amigos” que tienen su esposo/a en Internet. Y aunque los cibernautas nieguen o racionalicen su actividad en línea, sus parejas comienzan a sospechar cada día más y a sentirse amenazados.

Pero estas personas continúan ignorando, o directamente negando, el impacto que tiene todo esto en sus parejas. Así y todo, estas últimas empiezan a conocer más a fondo la situación y se sienten devastados y traicionados.

Sin embargo, los cibernautas están seguros de que, como no ha habido sexo "verdadero", nada debería importar, pero lo cierto es que aún así están más cerca de sus amigos virtuales que de su propia pareja.

Y llega un punto en el que resulta irresistible encontrarse con el amigo/a virtual en persona, pues estas personas sienten que han conocido a sus "compañeros del alma", y que parecen haber sido hechos "el uno para el otro", por lo que valdría la pena arriesgar todo por ellos.

Pero la persona real es muy distinta a la virtual, y al cabo de un corto plazo resulta evidente que la relación no funcionará. Sin embargo, la vida de estas personas ha cambiado de una manera jamás imaginada. Y es que desde que dejaron de prestar atención a su pareja real, y la misma fue languideciendo, mientras que aquel magnifico reemplazo por el que apostaban tampoco ha dado frutos.

Algunas reflexiones

Crease o no, estos casos son más comunes de lo que muchos creen, y sin dudas pueden ser un punto de partida para efectuar varias observaciones generales.
En primer lugar, sería bueno saber que todas las nuevas conexiones virtuales suelen ser emocionantes, pero es más que posible que no sea la persona en particular quien haga la diferencia.

Sucede que, aunque no se perciba, el entusiasmo suele tener más que ver con la "clase" de relación que con los sentimientos específicos que generaría la persona real.

Pero además, en todas las nuevas relaciones, sean o no por Internet, la gente presenta el mejor lado de sí misma, lo cual no quiere decir que efectivamente sean así todo el tiempo, en la vida diaria.
Con demasiada frecuencia pensamos en el amor como aquellos sentimientos vertiginosos e intensos que se producen frente al deslumbramiento, pero si bien todo esto puede ser una experiencia fantástica, mucha de la intensidad de los sentimientos es simplemente inherente a la misma novedad.
De hecho, una vez que un amor de "ensueño" debe dar paso a todas las responsabilidades de la vida diaria en una relación a largo plazo, los sentimientos deberán seguir la transición hacia las próximas etapas más profunda del amor, o bien desparecerán. Por eso, comparar los sentimientos experimentado en una relación nueva con los sentimientos que se mantienen con la pareja de hace largo tiempo, es como comparar manzanas con naranjas.

En cuanto al impacto en la relación con la pareja casada, es muy común que estos cibernautas subestimen en un principio la relación por Internet por considerar que no puede ser realmente un affaire, ya que no hay ni siquiera sexo implicado. Pero a menudo, estas relaciones tienen también el potencial de ser verdaderamente devastadoras para la pareja, igual que si se lo engañara con una relación sexual.
De hecho, la mayoría de las personas que descubre que sus parejas los engañaron sexualmente con otra persona, no se sienten tan molestas por el desliz sexual en sí sino por el hecho de haber sido engañados y estafados en su buena fe.

Por cierto, son muchos los que piensan que sólo se puede hablar de engaño cuando existe una mentira total implicada. Pero una definición más exacta de una falta de honestidad en una relación podría ser "retener información pertinente", es decir esconder deliberadamente algo a la pareja, como el hecho de estar manteniendo una relación muy íntima con alguna persona mediante Internet. Esto también creará una distancia emocional que presentará un problema difícil de vencer.

Si bien no es fácil convenir en la definición de lo que podría ser un affaire por Internet, algo que sí queda muy claro es que cuando una pareja siente una herida o una amenaza, es por que estará percibiendo que hay en juego algo más que un simple entretenimiento. Y cuándo se lastiman los sentimientos, pero esto se ignora o desestimado, se puede estar evidenciando una falta de cuidado hacia la pareja, que podría ser aún mucho más perniciosa que la relación virtual misma.

Lo cierto es que las relaciones por Internet en personas casadas tienen muchas chances de provocar una fisura o destrucción total de las relaciones primarias, por más que eso no sea la intención original. Y viéndolo retrospectivamente, muchas personas que terminaron sus parejas por tener relaciones reales con aquellas personas que conocieron virtualmente, reconocen que podrían o deberían haber sabido en lo que se metían, pero que estaban como deslumbradas por la novedad, aunque no deseaban tener una relación ni romper su pareja.

Por eso, si se trata de empezar a mantener relaciones en Internet, más que preguntarse si eso es correcto, debería preguntarse si es inteligente. En muchas oportunidades, al buscar algo mejor para sus vidas, o bien una manera de romper con la monotonía, se pueden hallar cosas muy gratificantes, pero en otros casos se puede terminar aún con menos.
De esta forma, salvo que se esté en una crisis terminal con la pareja, lo ideal para comenzar a revivir la pasión interior sería volver a pensar todos los aspectos de la pareja, para determinar otros caminos que podrían llevar a que ambos miembros de la misma se sientan mejor y más vivos, pero siempre arraigados en la realidad antes que en la virtualidad o la fantasía.Un comienzo de romance virtual, podría servir entonces como una señal de alerta de que se necesitan mejorar cosas en la propia pareja. Este debería ser el foco de atención, sabiendo que cualquier pérdida que se experimenta cuando una relación virtual finaliza, es en realidad la pérdida de una fantasía, y no de algo real, a diferencia de una pareja de años.

Fuente: Diario La Nación

ALCOHOL Y ADOLESCENCIA


Básicamente, por las características propias de la adolescencia, es un período de inestabilidad, de búsqueda y de cambios.
En esta etapa del desarrollo, prima una actitud cuestionadora que se opone a las normas.
El joven en este momento de su vida está convencido de tener la razón en todo y que la realidad es tal y como él mismo la percibe.
Los únicos que podrán influir sobre él, serán personas que le despierten admiración y los mismos se convertirán en modelos a seguir.
Usualmente no eligen sólo una persona sino que van tomando rasgos que les agradan de diferentes personas y van construyendo su propia personalidad.
Para adaptarse más fácilmente a un grupo de amigos o “pares” tendrán la tendencia a hablar, actuar y vestirse como ellos, lo cual les dará un sentido de pertenencia muy importante.
En este período los amigos se convierten en las personas más importantes de su vida y la familia pasa a segundo plano o incluso se evade totalmente y se cuenta con ella sólo para proporcionar lo único que necesitan para hacer lo que quieren: dinero.
Es muy frecuente en esta etapa, cuando los padres que no tienen vínculos fuertes con sus hijos, pasen a ser simplemente “cajeros automáticos”.
La accesibilidad de los jóvenes a las bebidas alcohólicas es cada vez mayor, a pesar de las prohibiciones impuestas de su venta a menores.
La edad media de inicio en el consumo de alcohol entre los escolares, 13 Y 14 años, las chicas registran mayor prevalencia de consumo de alcohol, aunque en cantidades menores.
Un 80% de las muertes registradas entre adolescentes se deben a causas violentas y dentro de ellas las relacionadas con drogas o alcohol representan el 50%, existiendo un mayor porcentaje de suicidios en los adictos a estas sustancias.
Además, se consideran los factores familiares de gran importancia en el inicio y curso clínico de la adicción al alcohol y otras drogas, ya que hasta un tercio de los niños tienen su primera oferta de consumo de bebida alcohólica dentro del ambiente familiar, por lo que la implicación de la familia tiene gran importancia en todo programa terapéutico.
POR QUÉ CONSUMEN?
La creencia más compartida entre los diferentes grupos de adolescentes y jóvenes, tiene que ver con la asociación, según su opinión, entre el consumo de alcohol y las "consecuencias positivas" que este proporciona.
Entre estas destacan una potenciación de la actividad psico-física (alegría, euforia, superación de la timidez y retraimiento, mejor estado de ánimo, etc.), posibilidad de diversión e integración dentro del grupo de amigos donde la mayoría consumen.
En la medida que el alcohol proporciona a los jóvenes una serie de efectos o consecuencias positivas, y el joven los interpreta como un beneficio, dichos efectos se convierten en motivos de consumo.
La juventud, como regla general, no asocia el consumo de alcohol con los problemas que de él pueden derivarse, ellos esperan del alcohol cambios positivos globales (facilitador de expresividad emocional, desinhibidor y potenciador de las relaciones sociales, etc.), y a la vez no creen que dicha sustancia tenga consecuencias negativas, influyendo considerablemente en un mayor consumo durante el fin de semana, donde las relaciones interpersonales se intensifican.
Por eso anticipar los "efectos positivos" y no las verdaderas consecuencias negativas, conlleva a que se produzca un mayor consumo social.
Esta consideración positiva hacia el alcohol, hace que se considere al mismo como una droga socialmente aceptada y de amplia difusión, lo que hace que los adolescentes, en un amplio porcentaje, no valoren el alcohol como una droga y no consideren su consumo como puerta de entrada hacia la adicción a otras drogas, sin embargo hay varios estudios que demuestran todo lo contrario y según los cuales es muy poco frecuente el uso de cocaína o heroína, sin haber consumido anteriormente tabaco, alcohol o cannabis.
En resumen, los motivos principales que el mundo adolescente o juvenil usa para explicar el consumo de bebidas alcohólicas son:
  • Es un modo de "ponerse alegre", "alcanzar el punto".
  • Forma de búsqueda de afiliación, con imitación de conductas, con consumo que a veces se impone desde el propio grupo de amigos en el que se participa.
  • Presión social, a veces producida desde la publicidad.
  • Desinhibición, superación de la vergüenza.
  • El consumo actuaría como un modelo de imitación y expresividad de la edad adulta.
QUE Y CUANTO CONSUMEN
Las pautas de consumo en el mundo adolescente y juvenil han sufrido una serie de cambios durante los últimos tiempos, y además, se han ido configurando unas características peculiares, propias de este grupo de edad, alejadas del modelo adulto y tradicional de consumo.
Así podemos destacar como características principales de este grupo de edad en su relación con la adicción alcohólica:
  • Búsqueda de nuevos motivos para el consumo, destacando sobre todo la afectación en la esfera psicoactiva de la personalidad. Evasión de lo cotidiano, conseguida mediante la embriaguez, bebiéndose más alcohol y de más graduación.
  • Concentración de los períodos de bebida durante el fin de semana o períodos festivos, con incremento de "borracheras", y lo que ello conlleva como alteraciones del orden público o accidentes de tráfico.
  • Progresivo descenso de la edad de inicio de consumo de bebidas alcohólicas, que según algunos estudios, se localiza sobre los 12 años, aunque es en torno a los 16 años donde se produce una modificación de las pautas de consumo.
  • La cerveza (entre semana) y las bebidas de alta graduación "combinados" (los fines de semana) encabezan el ránking de bebidas preferidas entre los jóvenes.
  • En el entorno adolescente y juvenil el consumo de alcohol se suele producir fuera de casa y en espacios donde se producen las relaciones sociales de los jóvenes. Así mientras el consumo se produce en lugares donde hay relaciones entre iguales, hay una ausencia de consumo en el contexto familiar.
  • Las creencias predominantes sobre el alcohol siguen destacando sus "efectos positivos" como hemos visto anteriormente, dejando los aspectos negativos "para los demás"("eso no me pasará a mí").
Al analizar los efectos producidos por el consumo de alcohol es probable que el joven elija la estimulación agradable, cierta e instantánea proporcionada por el mismo.
De este modo se construyen pensamientos propios ("no todos los que beben alcohol tendrán una dependencia física o psicológica" "no todos tienen accidentes de coche", "el alcohol afecta a los otros, que no controlan, pero no a mí"...) que contribuyen a reforzar los efectos o ideas positivas.
Como actuar sobre el alcohol
Las pautas de consumo en el mundo adolescente y juvenil han sufrido una serie de cambios durante los últimos tiempos, y además, se han ido configurando unas características peculiares, propias de este grupo de edad, alejadas del modelo adulto y tradicional de consumo.
Así podemos destacar como características principales de este grupo de edad en su relación con la adicción alcohólica:
  • Búsqueda de nuevos motivos para el consumo, destacando sobre todo la afectación en la esfera psicoactiva de la personalidad. Evasión de lo cotidiano, conseguida mediante la embriaguez, bebiéndose más alcohol y de más graduación.
  • Concentración de los períodos de bebida durante el fin de semana o períodos festivos, con incremento de "borracheras", y lo que ello conlleva como alteraciones del orden público o accidentes de tráfico.
  • Progresivo descenso de la edad de inicio de consumo de bebidas alcohólicas, que según algunos estudios, se localiza sobre los 12 años, aunque es en torno a los 16 años donde se produce una modificación de las pautas de consumo.
  • La cerveza (entre semana) y las bebidas de alta graduación "combinados" (los fines de semana) encabezan el ranking de bebidas preferidas entre los jóvenes.
  • En el entorno adolescente y juvenil el consumo de alcohol se suele producir fuera de casa y en espacios donde se producen las relaciones sociales de los jóvenes. Así mientras el consumo se produce en lugares donde hay relaciones entre iguales, hay una ausencia de consumo en el contexto familiar.
  • Las creencias predominantes sobre el alcohol siguen destacando sus "efectos positivos" como hemos visto anteriormente, dejando los aspectos negativos "para los demás"("eso no me pasará a mí").
Al analizar los efectos producidos por el consumo de alcohol es probable que el joven elija la estimulación agradable, cierta e instantánea proporcionada por el mismo.
De este modo se construyen pensamientos propios ("no todos los que beben alcohol tendrán una dependencia física o psicológica" "no todos tienen accidentes de coche", "el alcohol afecta a los otros, que no controlan, pero no a mí"...) que contribuyen a reforzar los efectos o ideas positivas.

Asertividad


La Asertividad  se define como: "la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Negociando con ellos su cumplimiento".
Está en el tercer vértice de un triángulo:
En un vértice la Asertividad / afirmativo / positivo/ efectivo / eficiente
En otro vértice la pasividad
Y en el otro la agresividad
Situados en el vértice de la pasividad evitamos decir o pedir lo que queremos o nos gusta.
 En la agresividad lo hacemos de forma tan violenta que nos descalificamos nosotros mismos.
Emplear la asertividad es saber pedir, saber negarse, negociar y ser flexible para poder conseguir lo que se quiere, respetando los derechos del otro y expresando nuestros sentimientos de forma clara.
 La asertividad consiste también en hacer y recibir cumplidos, y en hacer y aceptar quejas.
El elemento básico de la asertividad consiste en atreverse a mostrar nuestros deseos de forma amable, franca, etc..
 Pero el punto fundamental consiste en lanzarse y atreverse a usar la sertividad para ayudarnos a mostrar lo que sentimos y deseamos, porque sabemos que lo estamos haciendo de forma adecuada, que nadie se puede ofender.
 Esto nos ayudará a atrevernos a hacerlo. Pero cuando la ansiedad y el miedo son demasiado grandes hasta el punto de que nos dificultan o impiden expresar nuestros deseos, hemos de plantearnos una estrategia para superarla.
Para poder ejercitar la asertividad tenemos que tener capacidad de negociación.
 En la negociación se intenta conseguir lo que se quiere con el beneplácito del otro, que lógicamente también va a tener algunos beneficios. 

La realización de una negociación comprende varias fases.
 La primera, es la de preparación.
 En ella tenemos que pensar la estrategia que tenemos que seguir en el encuentro con el otro en el que se va a plantear los problemas y se va a hacer la negociación propiamente dicha.

Fase de preparación

Para poder conseguir cualquier cosa tenemos que saber cómo hacerlo y para ello hay que prepararse.
 Ir a un encuentro sin tener una mínima guía de comportamiento, cuando, además, no somos negociadores experimentados, nos expone a no lograr para nada los objetivos que perseguimos.
 Por tanto hay que preparar lo que se va a decir y a hacer en la negociación cara a cara con el otro. 
Dentro de la preparación habría que distinguir dos sub -fases.
 La primera de preparación personal para evitar caer en la pasividad o en la agresividad y la segunda de preparación del diálogo que vamos a plantear al otro.

Fase de preparación personal


Tener muy claros los objetivos: que perseguimos en el encuentro.
 Es lo que nos motiva  a la negociación. Cuando negociamos tenemos que tener la vista puesta en nuestros objetivos
 Hay algunas cosas que nos pueden distraer de ellos y hacernos fracasar
 Por ejemplo, nuestra emoción.
 No podemos confundir la emoción con el objetivo.
 Nos gustaría quedar bien, pero normalmente ese no es el objetivo.
 Nos gustaría manipular al otro, pero así no lograremos lo que realmente queremos.
 Nos gustaría que el otro reconociese que tenemos razón y que él estaba equivocado, pero nos tenemos que preguntar si ese es nuestro objetivo o si así solamente conseguiremos una recompensa de tipo emocional, mientras que nuestro objetivo se pierde.
No hay que olvidar la máxima: “lo que cuenta son los hechos y no las palabras”.
 Si nos explayamos y nos descargamos emocionalmente puede que hayamos conseguido una recompensa a corto plazo, pero la pregunta que tenemos que hacernos es si hemos conseguido nuestros objetivos. 
Hay que huir de juicios de intenciones:
Si juzgamos las intenciones de la otra persona y nos basamos en ellas para plantear la relación con el otro, corremos el riesgo de contestar y reaccionar a las intenciones que pensamos que tiene el otro y perdemos de vista nuestros objetivos
Si juzgamos que lo ha hecho con mala intención, vamos a atacar su “maldad” y no los hechos y seremos agresivos.
En una negociación no se trata de agredir y someter al otro, aunque lo veamos como un rival.

Tenemos que pensar en como crear la oportunidad de la negociación.:
Si es algo pendiente desde hace mucho tiempo y que queremos abordar, hay que buscar al otro y plantear un tiempo y un espacio en el que se pueda dar la negociación. Es lo primero que tenemos que conseguir del otro. Sin ellos no se consigue, no es posible hacer la negociación.
Recuerda: Siempre hay una segunda oportunidad aunque haya que crearla. Crear la oportunidad es buscar al otro y plantear, aunque sea por enésima vez, el tema que nos ocupa. Cualquier frase introductoria como decirle, “de lo que hablamos ayer me gustaría comentarte algo” o frases parecidas para iniciar la conversación son ayudas inestimables para crear la oportunidad.

Preparación del diálogo

 1 -Describir los hechos concretos. Se trata de poner una base firme a la negociación, en la que no pueda haber discusión.
   2 - Manifestar nuestros sentimientos y pensamientos. Es decir comunicar de forma contundente y clara como nos hace sentir aquello que ha ocurrido y que juicio moral o de pensamiento nos despierta.
   3 - Pedir de forma concreta y operativa lo que queremos que haga. No se trata de hablar de forma general o genérica,
4 - Especificar las consecuencias. Es decir, aquello que va a ocurrir cuando haga lo que se le ha pedido.

Ejemplos

 Situación 1:

Un amigo acaba llega a cenar, pero una hora más tarde de lo que había dicho. No ha llamado para avisar que se retrasaría. Estás irritado por la tardanza. Tienes estas alternativas: 
1 - CONDUCTA PASIVA. Saludarle como si tal cosa y decirle “Entra la cena está en la mesa”. 
2. - CONDUCTA AGRESIVA. Me has puesto muy nervioso llegando tarde. Es la última vez que Te invito a cenar
3 - CONDUCTA ASERTIVA. He estado esperando durante una hora sin saber lo que pasaba (hechos). Me has puesto nervioso e irritado (sentimientos), si otra vez te retrasas avísame (conducta concreta) harás la espera más agradable (consecuencias)

Situación 2:

Un compañero de trabajo te da constantemente su trabajo para que lo hagas. Decides terminar con esta situación. Puedes crear la situación preguntándole como lleva su trabajo o esperar a que el la cree cuando te pida otra vez a le ayudes haciéndole algo.  Las alternativas podrían ser: 
1 - CONDUCTA PASIVA. Estoy bastante ocupado. Pero si no consigues hacerlo, te puedo ayudar. 
2. - CONDUCTA AGRESIVA. Olvídalo. Casi no queda tiempo para hacerlo. Me tratas como a un esclavo. Eres un desconsiderado. 
3.  - CONDUCTA ASERTIVA. Muy frecuentemente me pides que te eche una mano en el trabajo que te asignan, porque no te da tiempo o porque no sabes hacerlo (hechos). Estoy cansado de hacer, además de mi trabajo, el tuyo. (sentimientos), así que intenta hacerlo tú mismo (conductas), seguro que así te costará menos la próxima vez (consecuencias).

Situación 3

Vas a un restaurante a cenar. Cuando el camarero trae lo que has pedido, te das cuenta de que la copa está sucia, con marcas de pintura de labios de otra persona. Se trata de llevarse bien con el camarero para que nos sirva bien, pero eso no es un buen servicio, podrías:
1.  - CONDUCTA PASIVA. No decir nada y usar la copa sucia aunque a disgusto.
2.  - CONDUCTA AGRESIVA. Armar un gran escándalo en el local y decir al camarero que como el servicio es asqueroso nunca volverás a ir a ese establecimiento.
3.  - CONDUCTA ASERTIVA. Llamar al camarero y, mirándole a la cara y sonriendo, pedirle que por favor le cambie la copa.

Dr. José Antonio García Higuera
Miembro del equipo de Psicoterapeutas.com