miércoles, 25 de julio de 2012

EL EGOCÉNTRICO Y SU AMOR DESTRUCTIVO.



La sociedad postmoderna nos involucra como sujetos individualistas y egocentristas. Convirtiéndonos es esclavos de nosotros mismos o bien y contradictoriamente como el pertenecer a una fantasía en el cual nuestro YO TODO LO PUEDE.
La psicología afirma que el ego es la instancia psíquica que permite que un sujeto sea consciente de su propia identidad y se reconozca como yo. El ego media entre los deseos del ello y los mandatos morales del superyó para que el individuo logre satisfacer sus necesidades dentro de los parámetros sociales.
Se conoce como egoísmo al amor excesivo que una persona tiene sobre sí misma y que la lleva a atender sólo su propio interés, sin interesarse por el bienestar ajeno. El egoísmo es, por lo tanto, lo opuesto al altruismo.

El egocentrismo, un término que hace referencia a centrarse en el ego (es decir, el yo), es la exagerada exaltación de la propia personalidad. El egocéntrico hace de su personalidad el centro de la atención.

Los psicólogos resaltan que el egocentrismo consiste en creer que las opiniones y los intereses propios son más importantes que los pensamientos de los demás. Lo que el egocéntrico pretende es, según su óptica, lo único que tiene valor.
El EGO es por definición un exceso de AUTOESTIMA. Donde la imagen que nos devuelve nuestro espejo es el de un SER SUPERIOR.
Defectos, pasiones, ira, orgullo, gula, envidia, lujuria, venganza, alto nivel de competitividad, involucra al EGO en nuestra psiquis, que domina nuestra personalidad por completo.
El YO o EGO existe como consecuencia de causas y condiciones, en forma temporal (la continuidad del pasado, presente y futuro). Y también en el sentido del espacio.
Es por ello, que forma parte de una ilusión, puesto que está siempre cambiando en relación a las causas y condiciones y a las causas y consecuencias.
Sin embargo aparece cada vez con mayor frecuencia y como producto del INDIVIDUALISMO, una LUCHA DE EGOS en contextos DIFERENTES, Por eso el tiempo y espacio juegan un papel preponderante.
En el campo profesional, esta lucha de EGOS, de YO, no es otra cosa que UN MECANISMO DE DEFENSA que una persona EGOCENTRISTA utiliza.

¿Porqué mecanismo de defensa?
Porque en verdad lo que hay implícito es justamente LA FALTA. Como no puedo SER COMO ÉL O ELLA, ATACO. Es la imposibilidad del querer ser como el otro que en mi fantasía,  YO CREO QUE SOY MEJOR. En verdad TIENEN MIEDO AL ATAQUE Y A LA PÉRDIDA.  Y POR LO TANTO SIEMPRE ESTOY A LA DEFENSIVA. Pero en una defensiva de ataque, de destrucción del otro YO (de la persona quien yo pienso que no puede ser SUPERIOR A MÍ),
En contextos laborales ocurre que por ejemplo un jefe o un compañero de trabajo, visualiza que en ciertos actos, poseo mayor habilidad y conocimiento. Pero NO LO TOLERO. La (IN) TOLERANCIA es un factor de OBSTÁCULO para uno mismo, sin embargo mi EGO NO ME LO DEJA VER, ASÍ. Entonces COMPITO pero a través de ciertas armas que en verdad aparecen como emociones disfuncionales que DEPOSITO EN EL OTRO. Como por ejemplo LA IRA.
En un grupo o un EQUIPO DE TRABAJO, es caracterizado al EGOCENTRISTA como un LÍDER NEGATIVO. Puesto que a través de sus intervenciones es QUIEN ES DUEÑO DEL SABER.
Sin embargo, y desde la psicología hay quienes manifiestan que el EGO es UN QUERERSE A SÍ MISMO, y que de ninguna manera deberíamos eliminarlo, puesto que es nuestro YO.
El tema que aquí traigo tiene que ver más con las RELACIONES HUMANAS y cómo una persona CON UN EGO – UN YO – EXAGERADAMENTE IDEALIZADO, puede LLEGAR A NO SOLAMENTE, DESTRUIR A OTRA PERSONA SINO QUE ADEMÁS SE PUEDE DESTRUIR A SÍ MISMA, PUESTO QUE VIVE EN UN MUNDO DE FANTASÍAS QUIZÁS NO CUMPLIDAS.

Martín Stortoni


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